Recetas: cómo hacer las garrapiñadas perfectas


Foto: La cocina de Rebeca

Hoy traigo una receta muy sencilla: las siempre fieles garrapiñadas. Es tan sencilla que sólo tiene tres ingredientes. Es que, más allá de las fiestas de fin de año, son un snack rico, sabroso y muy nutritivo, y es una lástima que las comamos únicamente en diciembre.


Aunque si lo pensamos así, en realidad es un engaño. Con esta receta no vas a aprender a hacer las típicas garrapiñadas de maní, sino que vas a aprender la técnica para hacerlas con cualquier fruto seco que te guste: almendras, nueces, castañas e incluso algunas semillas como girasol, chía y amapola.


Antes de comenzar, una advertencia muy importante: tené cuidado, vamos a trabajar con azúcar a mucha temperatura. No es para tenerle miedo, sino para ser respetuosos con el producto y trabajar con mucha precaución.

  • Si sos un niño o niña, pedí ayuda. No hagas garrapiñadas sin la ayuda de una persona adulta.

  • Si sos una persona adulta que suele ser torpe, lo mismo. Pedí ayuda. No es nada de qué avergonzarse, simplemente es mejor ser precavidos.

Las quemaduras con caramelo caliente son muy serias y debemos ser cuidadosos.


Para esta receta vamos a necesitar una sartén y una cuchara de madera. ¿Por qué? Porque son más cómodas para trabajar, pero también porque las dos tienen mangos largos, precisamente para estar alejados del fuego. Si tenés alguna consulta o querés mostrarme cómo te fue, los mensajes son siempre bienvenidos. Me podés escribir acá abajo, en el formulario de la web, o enviarlas a mi Instagram: @juliunamesa.


Ahora sí, ¡empecemos!


Ingredientes


· Azúcar 100 gr

· Agua C/N

· Frutos secos 150 gr


Procedimiento


Poner en una sartén el azúcar, el agua y el fruto seco, a fuego directo. Mover constantemente hasta que cristalicen. Es importante que en este punto no tomen color, es decir, no se haga caramelo.


Quitar la sartén del fuego y mover con la ayuda de la cuchara de madera hasta que se endurezca el azúcar.


En este momento tendremos la textura de una garrapiñada, pero sin color. Una suerte de fruto seco escarchado con azúcar.


Volver al fuego para dorar las garrapiñadas.


Retirar con cuidado y ponerlas extendida sobre una placa de cocina hasta que bajen la temperatura.


Enfriar por completo antes de consumir.


Un último tip: si coloreás la mezcla de agua y azúcar con colorante comestible podrás hacer garrapiñadas de colores.