10 años de unamesa: una nueva pirueta

El 16 de agosto de 2021 unamesa cumplirá 10 años. Por estos días, pero de 2011, estábamos adentro de la casa trabajando: lijando, pintando, armando, pensando.


Fueron cuatro meses en total, entre mayo y agosto, que trabajamos en el armado de este lugar. A mano, pidiendo ayuda, con la colaboración de nuestras familias y muchos amigos. Cuatro meses sólo para la apertura inicial.

Cuanto tiempo pasó.


Julia tenía 22 años. Yo (Juan) 29 años. Éramos chicos y no nos imaginábamos todo lo que iba a pasar.

La aventura comentó el año previo a nuestra llegada a Puerto Madryn. Con la decisión de salir de la ciudad de Buenos aires y el sueño de comenzar un emprendimiento propio, elegimos este destino, con el mar siempre azul y el cielo sin nubes. Hoy siento que no nos equivocamos.




Muchas de las personas que leen estas líneas nos conocen desde esa época. Muchas otras no.


unamesa abrió un 16 de agosto de 2011 como restaurante. El plan original era tener un pequeño restaurante de cocina de autor. Usar productos locales y mostrar nuestra cocina.


Ya al segundo mes hicimos el primer cambio al plan original: dictamos un curso de pastelería para complementar los ingresos del restaurante: ABC Pastelería. Sí, el mismo curso que seguimos dictando hoy y que está disponible en diferentes formatos.


Recuerdo como lloró Julia al terminar esa primera clase. No quería volver a dar una clase nunca más.

Hoy recordamos ese momento con una sonrisa. Cuanto tiempo pasó.


Al tercer año la cantidad de cursos y clases programadas hizo que tres días a la semana dictásemos clases y tres días abriésemos las puertas del restaurante. 50 y 50.


Dividir la cabeza en dos todas las semanas nos hacía trabajar al límite y sabíamos que aun siendo jóvenes eso, a la larga, nos iba a perjudicar. Habíamos llegado al borde. Había que saltar.


El 31 de enero de 2016 fue la última cena como restaurante. A mediados de marzo de ese mismo año volvimos a abrir como escuela.



La Carrera de Pastelería se convirtió en nuestro emblema y, a partir de allí, comenzamos a trabajar paso a paso en armar esa escuela. Formamos cientos de pasteleros y de pasteleras en el transcurso de los años.


Muchos de las personas que pasaron por unamesa hoy tienen su propio emprendimiento y están creciendo a grandes pasos: So Pier, Lulett, Sensorium, Unel, Deliciacos, Laule y tantos más. Estamos muy orgullosos de cada uno de ellos.



Hasta que llegó la pandemia.


El 2020 iba a ser un año bisagra con nuestra primera feria pastelera en la ciudad. Pero ya sabemos todos lo que pasó. Y, con las clases abiertas pero la escuela cerrada, volvimos a repensar todo. Así, comenzamos con formaciones virtuales y llegaron dos formatos: en vivo y on demand.


Hoy, 10 años después, decidimos volver a cambiar.


Es probable que en el futuro se vengan mudanzas y que este sea mi último año dando clases. Es que, día a día, la escuela se inclina hacia el lado de la pastelería. Es nuestro fuerte y creemos que tenemos mucho camino por recorrer allí.


También seguimos repensando nuestros formatos educativos para ser más útiles como escuela. Para que quienes pasen por acá se vayan más robustos o, quienes ya hayan pasado, vuelvan para seguir perfeccionándose.


Es que las herramientas digitales nos permiten armar una red de profesionales que puedan ayudar en forma íntegra a un emprendedor a transitar este sinuoso camino del hacer. Con ese objetivo, comenzamos a trabajar en una nueva plataforma educativa virtual, ágil e intuitiva, que sea la base tantos para quienes estudien presencialmente como para los que no. Allí, los alumnos podrán interactuar, autoevaluar sus conocimientos y tener todo los materiales y avances disponibles en un solo lugar.



Además, nos dará la posibilidad de trabajar con otros profesores y hacer alianzas con otras escuelas. Esto nos permite darles nuevas propuestas dulces para diferentes públicos y contenidos que cualquier emprendedor necesita, todos exclusivamente orientados a pastelería: bromatología, administración, redes sociales, costos, nutrición.


Estos cambios, con las energías puestas en hacer crecer la escuela, abren la puerta a nuevos inicios, con otros desafíos. Queremos abrir la escuela como nunca antes, con nuevas capacitaciones y un horizonte gigante de alumnos en diferentes formatos educativos y, por eso mismo, en diferentes geografías. La búsqueda de diversidad no puede más que enriquecernos.


Entonces ¿habrá una nueva escuela? ¿Seguiremos dictando cursos presenciales?


Sí y sí.


Cambiamos, crecemos y sumamos.


Y brindamos. Por los 10 años de unamesa. Y, por qué, por 10 años más.